Donor Profile
¿Cómo puede ayudarse a una comunidad a entender cuántas vidas están afectadas por el tétanos materno y neonatal (TMN)?
En una ciudad con una gran pasión por los deportes de la Universidad de Michigan (UM), Ron Gardner, presidente del club Kiwanis de Ann Arbor, cuenta una historia trazando una analogía con el fútbol americano.
Ron le pide a su público que cierre los ojos y se imagine el estadio de fútbol americano de UM “The Big House”, repleto de 110.000 hinchas un sábado por la tarde. “Esa es la cifra de mujeres y niños que mueren cada año a causa del TMN,” señala. “Si no puede donar dinero para ayudar a salvar esas vidas inocentes, ¿para qué otra cosa podría hacer una donación?”
Apenas USD 1,80 alcanzan para salvar y proteger a una madre y a sus futuros bebés. El club Kiwanis de Ann Arbor ha superado con creces esa cifra: como Club 100k, sus socios salvarán y protegerán a 55.000 madres y a sus futuros recién nacidos contra el TMN. Los socios del club aceptaron este generoso compromiso con el conocimiento de que cada dólar tendría un importante efecto sobre aquellos cuya vida se ve afectada por el TMN. “Estoy orgulloso de nuestro club porque colabora con el proyecto de servicio mundial de la familia Kiwanis”, afirmó Gardner.
El socio y lugarteniente del gobernador de la zona 10 en 2010–11, Larry French, también coincide. “Nos consideramos como uno de los más sólidos clubes Kiwanis de la organización”, comentó, “y esta constituye una manera de demostrarlo”.
El club ya lo ha hecho antes. En el proyecto de servicio mundial que prácticamente eliminó el Desorden por Deficiencia de Iodo (DDI), el club recaudó más de USD 100.000. Este logro confirió a los socios del club la confianza de que podrían hacerlo nuevamente para el Proyecto Eliminar.
Durante la campaña para la eliminación del DDI, el club de Ann Arbor mantuvo sus iniciativas de recaudación locales. Fue uno de los principales colaboradores en la campaña para eliminar el DDI y, en ese mismo período, los aportes a las organizaciones sin fines de lucro locales, de hecho, aumentaron. “Teníamos un buen sistema”, afirmó Gardner. “Financiamos a organizaciones sin fines de lucro locales, como Ann Arbor Hands-On Museum y Child Life Services, en hospitales de todo el estado mediante nuestra venta semanal de artículos de segunda mano, y financiamos la campaña contra el DDI a través de nuevos eventos recaudatorios y donaciones personales de los socios del club”.
El club planea utilizar la misma estrategia para cumplir su compromiso como Club 100k: las donaciones particulares de los socios, incluida la condecoración Walter Zeller, respaldarán el Proyecto Eliminar, y la venta semanal de artículos de segunda mano del club servirá para continuar financiando a las organizaciones locales.
Los directivos del club están realizando aportes que esperan que sirvan de iniciativa para los demás. French ya realizó una promesa de donación de varios años a favor del Proyecto Eliminar. “Espero que mi compromiso personal tenga una influencia positiva en mis colegas”, subrayó.
También se planificarán eventos recaudatorios y para la toma de conciencia especiales. Con la temporada de fútbol americano en curso, los socios ya trabajan codo a codo para hacer tomar conciencia sobre el Proyecto Eliminar, y para divertirse un poco con los partidos de la UM. Uno de los eventos constituye un esfuerzo conjunto con el Círculo K International y los Key Club patrocinados del club. El club de Ann Arbor tendrá un puesto con folletos informativos y reproducirá videos durante las fiestas previas a los partidos de la Universidad de Michigan, mientras que los socios de los programas de servicio y liderazgo circularán entre los asistentes de esas fiestas para vender pulseras y otros artículos en apoyo al Proyecto Eliminar. Mientras hagan su trabajo, el estadio The Big House servirá como recordatorio del impacto que el club está teniendo en las vidas de las mujeres y niños que los socios nunca conocerán.
Foto: Socios del club Kiwanis de Ann Arbor vendiendo agua y creando conciencia para el Proyecto Eliminar antes de un partido de fútbol americano en 2011, en la Universidad de Michigan.